domingo, 31 de octubre de 2010

La castaña que reventó de risa

Una vez iban de paseo una brasa de carbón, una paja y una castaña. Llegaron a un río y no sabían cómo atravesarlo.

La castaña, que era muy lista, propuso lo siguiente:
- " Como la paja puede flotar en el agua, yo me montaré encima de ella y me llevará nadando a la otra orilla. Luego regresará a ti" - dijo, dirigiéndose a la brasa.

A las dos les pareció muy bien, y así se hizo. Primero la paja pasó a la castaña y luego volvió por la brasa de carbón.
Pero cuando estaban a mitad del río, la paja sintió que se estaba quemando con el calor de la brasa y casi sin querer hizo un movimiento brusco, y de una sacudida la tiró al agua.

Cuando la castaña lo vio, le dio un ataque de risa. Se reía tan a gusto, de ver a la brasa remojada, se reía con tanta fuerza, que reventó.
La paja llegó a la orilla completamente chamuscada.
La brasa llegó más tarde, apagada por completo, chorreando.
Llegaron además muy enfadadas las dos con la castaña porque se había reído cuando ellas lo pasaban mal, pero cuando vieron que con la risa había reventado su piel, y estaba
destrozada, se compadecieron y fueron a buscar al sastre para que la remendara y le recosiera el roto.
El sastre sólo tenía un trozo de tela de color más claro que el de la piel de la castaña, y tuvo que arreglárselo poniéndole un pedazo de ese color.

Por eso ahora andan todas las castañas con un trozo de piel, que parece un trocito más claro.

Actividades.-

1.- Cuál es el título del cuento?
2.-¿Es una historia real o fantástica?

3.- ¿Quiénes ibas de paseo?
4.-¿Con qué problema se encontraron?

5.-¿Por qué se reía la castaña?
6.- ¿Por que se enfadaron la paja y la brasa de carbón?
7.- ¿Qué le ocurrió a la castaña?
8.- ¿Cómo le ayudaron sus amigos?

9.- ¿Qué hizo el sastre?
10.- ¿Por qué andan ahora las castañas con un trocito de piel más clara?
11. Pica sobre la castaña, imprime, colorea y completa con ojos, nariz y boca. No olvides ponerle un trocito de piel más clara.

martes, 13 de julio de 2010

Seguimos soñando

El gran partido

Había una vez un grupo de niños que habían quedado para jugar un partido de fútbol por todo lo alto. Habían dedicido que cada uno llevaría un elemento importante que hubiera en todos los partidos oficiales, y así, uno trajo el balón, otro el silbato, otro una portería, otro los guantes del portero, las banderillas del córner, etc... Pero antes de comenzar el partido, a la hora de elegir los equipos hubo una pequeña discusión, y decidieron que podría elegir aquel que hubiera llevado el elemento más importante.

Como tampoco se ponían de acuerdo en eso, pensaron que lo mejor sería empezar a jugar al completo, con todos los elementos, e ir eliminando lo que cada uno había traido para ver si se podía seguir jugando y descubrían qué era verdaderamente imprescindible. Así que comenzaron a jugar, y primero eliminaron el silbato, pero quien hacía de árbitro pudo seguir arbitrando a gritos. Luego dejaron a los porteros sin guantes, pero paraban igual de bien sin ellos; y tampoco se notó apenas cuando quitaron los banderines que definían los límites del campo, ni cuando cambiaron las porterías por dos papeleras...; y así siquieron, hasta que finalmente cambiaron también el balón por una lata, y pudieron seguir jugando...
Mientras jugaban, pasó por allí un señor con su hijo, y viéndoles jugar de aquella forma, le dijo al niño:
-"Fíjate, hijo: aprende de ellos, sin tener nada son capaces de seguir jugando al fútbol, aunque nunca vayan a p
oder aprender ni mejorar nada jugando así"
Y los chicos, que lo oyeron, se dieron cuenta de que por su exceso de orgullo y egoísmo, lo que se presentaba como un partido increíble, había acabado siendo un partido penoso, con el que apenas se estaban divirtiendo. Así que en ese momento, decidieron dejar de un lado sus opiniones egoístas, y enseguida se pusieron de acuerdo para volver a empezar el partido desde el principio, esta vez con todos sus elementos. Y verdaderamente, fue un partido alucinante, porque ninguno midió quién jugaba mejor o peor, sino que entre todos sólo pensaron en divertirse y ayudarse.

Moraleja: cuando algo se hace entre todos, lo importante es que al final todo salga bien y no contando quién ha aportado más o menos.

Autor: Pedro Pablo Sacri
stán.

Fuente: http://cuentosparadormir.com/


jueves, 13 de mayo de 2010

La rana del pantano y la del camino

Vivía una rana felizmente en un pantano profundo, alejado del camino, mientras su vecina vivía muy orgullosa en una charca al centro del camino.

La del pantano le insistía a su amiga que se fuera a vivir al lado de ella, alejada del camino; que allí estaría mejor y más segura.

Pero no se dejó convencer, diciendo que le era muy difícil abandonar una morada donde ya estaba establecida y satisfecha.

Y sucedió que un día pasó por el camino, sobre la charca, un carretón, y aplastó a la pobre rana que no quiso aceptar el mudarse

Moraleja: "Si tienes la oportunidad de mejorar tu posición, no la rechaces"

Actividades:

1.- ¿De que animales estamos hablando?

2.- ¿En dónde vivían cada una de las ranas?

3.- ¿Por qué insistía la rana para que su vecina se mudase?

4.-¿Crees tú que la rana estaría mejor en su nueva casa? ¿Por qué?

5.- ¿Por qué no se quiso mudar?

6.- ¿Qué sucedió un día?

7.- ¿Qué habrías hecho tú si te lo hubieran propuesto a ti?

8.- Piensa cuatro razones por las que la rana se hubiera debido mudar.

9.- Explica a tus padres el por qué es importante escuchar a los amigos cundo te dan consejos.

10. Pica sobre la rana, imprímela y coloreala. Luego la puedes recortar en ocho trozos y volver a formarla. Te quedará un puzzle precioso.

Fuente: http://www.pekegifs.com/

sábado, 10 de abril de 2010

El león enamorado de la hija del labrador


Se había enamorado un león de la hija de un labrador y la pidió en matrimonio.

Y no podía el labrador decidirse a dar su hija a tan feroz animal, ni negársela por el temor que le inspiraba. Entonces ideó lo siguiente: como el león no dejaba de insistirle, le dijo que le parecía digno para ser esposo de su hija, pero que al menos debería cumplir con la siguiente condición:

"que se arrancara los dientes y se cortara sus uñas, porque eso era lo que atemorizaba a su hija".

El león aceptó los sacrificios porque en verdad la amaba.

Una vez que el león cumplió lo solicitado, cuando volvió a presentarse ya sin sus poderes, el labrador lleno de desprecio por él, lo despidió sin piedad a golpes

Recuerda: Nunca te fíes demasiado como para despojarte de tus propias defensas, pues fácilmente serás vencido por los que antes te respetaban


ACTIVIDADES:

1. ¿De quién se enamoró el león?

2. ¿Qué le dijo el padre de la muchacha?

3. ¿Qué intenciones tenía el labrador?

4.- Busca el significado de las siguientes palabras: feroz, digno, atemorizar, moraleja

5.- ¿Cómo actuó el león?

6.- Explica con tus palabras la moraleja de este cuento.

Fuente: http://www.pekegifs.com/cuentos.htm

jueves, 1 de abril de 2010

La princesa y el guisante

Érase una vez un príncipe que quería casarse, pero tenía que ser con una princesa de verdad.
De modo que dio la vuelta al mundo para encontrar una que lo fuera; pero aunque en todas partes encontró no pocas princesas, que lo fueran de verdad era imposible de saber, porque siempre había algo en ellas que no terminaba de convencerle.
Así es que regresó muy desconsolado, por su gran deseo de casarse con una princesa auténtica.

Una noche estalló una tempestad horrible, con rayos y truenos y lluvia a cántaros; era una noche, en verdad, espantosa. De pronto golpearon a la puerta del castillo, y el viejo rey fue a abrir.

Fuera había una princesa. Pero, Dios mío, ¡qué aspecto presentaba con la lluvia y el mal tiempo!

El agua le goteaba del pelo y de las ropas, le corría por la punta de los zapatos y le salía por el tacón y, sin embargo, decía que era una princesa auténtica.

«Bueno, eso ya lo veremos», pensó la vieja reina. Y sin decir palabra, fue a la alcoba, apartó toda la ropa de la cama y puso un guisante en el fondo. Después cogió veinte colchones y los puso sobre el guisante, y además colocó veinte edredones sobre los colchones.

La que decía ser princesa dormiría allí aquella noche.

A la mañana siguiente le preguntaron qué tal había dormido.

-¡Oh, terriblemente mal! -dijo la princesa-. Apenas si he pegado ojo en toda la noche. ¡Sabe Dios lo que habría en la cama! He dormido sobre algo tan duro que tengo todo el cuerpo lleno de magulladuras. ¡Ha sido horrible!

Así pudieron ver que era una princesa de verdad, porque a través de veinte colchones y de veinte edredones había notado el guisante.

Sólo una auténtica princesa podía haber tenido una piel tan delicada.

El príncipe la tomó por esposa, porque ahora pudo estar seguro de que se casaba con una princesa auténtica, y el guisante entró a formar parte de las joyas de la corona, donde todavía puede verse, a no ser que alguien se lo haya comido.

¡Como veréis, éste sí que fue un auténtico cuento!

ACTIVIDADES:


1. ¿Quién quería casarse?

2. ¿Quién abrió la puerta del castillo?

3. ¿Por qué durmió mal la princesa?

4.- Busca el significado de las siguientes palabras: magullada, astuta, auténtica

5.- ¿Cómo crees tu que debe ser una princesa?

6.- Pica sobre la imagen, recorta los dibujos, pégalos en una hija y escribe una frase debajo de ellos para que construyas tu propio cuento.


A tí, soñador/a te lanzo una pregunta: ¿cómo crees que deben ser las princesas?

Fuente: http://www.pekegifs.com/cuentos/cuentolaprincesayelguisante.htm

domingo, 7 de marzo de 2010

El león y el ratón

Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reír y lo dejó marchar.

Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oír los lamentos del león, corrió al lugar y royó la cuerda, dejándolo libre.

Días atrás le dijo , te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidos.

Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán

Fuente: http://www.pekegifs.com/pekemundo/fabulas/leon2.htm


Actividades:

1.- ¿Quiénes son los protagonistas de este cuento?

2.- ¿Qué hacía el león?

3.- ¿Por qué quería comerse al pequeño ratón?

4.- ¿Por que se echó a reír el león al escuchar la petición del ratón?

5.- ¿Qué sucedió a los pocos días?

6.- ¿Crees que los pequeños pueden ayudar a los grandes?

7.- ¿Que hubieras hecho tu si fueras el león?

8.- ¿Y si fueras el ratón?

9.- Dibuja el cuento en cuatro láminas. Luego las ordenas y cuenta con tus palabras este precioso cuento.

10. ¿Qué nos ha enseñado este cuento?


miércoles, 17 de febrero de 2010

Gracias por un nuevo premio


Elena desde su blog, El cofrecito de Infantil nos ha regalado este fantástico premio a la Creatividad bloguera. Además nos entrega un meme el que debo contar siete cosas sobre mí y pasarlo a otros siete blogs.
Agradezco a Elena este premio por tenernos en cuenta.
Siete cosas sobre mí.

1.- Lo más importante en mi vida: mi familia y amigos
2.- Disfruto siendo amiga de mis amigos a los que incluyo a mis alumnos/as.
3.- Me fascina ver la sonrisa de un niño/a.
4.- Lo mejor del día: el atardecer visto desde mi hogar.
5.- Un placer indiscutible: los baños en la playa acompañado de un "lance".
6.- Me gusta lo que hago cada día: compartir conocimientos con mis chico/as.
7.- Un buen café en compañía.

Como siempre, hago entrega de este premio a todo aquel que sea merecedor del mismo. Hay tantos....que no sabría a quien entregarlo

domingo, 7 de febrero de 2010

El ciervo engreído

EL CIERVO ENGREÍDO

Èrase una vez... un ciervo muy engreído. Cuando se detuvo para beber en un arroyuelo, se contemplaba en el espejo de sus aguas. "¡Qué hermoso soy!", se decía, ¡No hay nadie en el bosque con unos cuernos tan bellos!"

Como todos los ciervos, tenía las piernas largas y ligeras, pero él solía decir que preferiría romperse una pierna antes de privarse de un solo vástago de su magnífica cornamenta. ¡Pobre ciervo, cuán equivocado estaba!

Un día, mientras pastaba tranquilamente unos brotes tiernos, escuchó un di
sparo en la lejanía y ladrídos de perros...! ¡Sus enemigos! Sintió temor al saber que los perros son enemigos acérrimos de los ciervos, y dificilmente podría escapar de su persecución si habían olfateado ya su olor. ¡Tenía que escapar de inmediato y aprisa!

De repente, sus cuernos se engancharon en una de las ramas más bajas. Intentó soltarse sacudiendo la cabeza, pero sus cuernos fueron aprisionados firmemente en la rama. Los perros estaban ahora muy cerca. Antes de que llegara su fin, el ciervo aún tuvo tiempo de pensar: "¡Que error cometí al pensar que mis cuernos eran lo más hermoso de mi fisico, cuando en realidad lo más preciado era mis piernas que me hubiesen salvado, no mi cornamenta que me traicionó"



Actividades:

1.- ¿Qué animal es el protagonista del este cuento?
2.- ¿Qué caracterizaba a este animal?
3.- ¿Dónde se miraba cada vez que bebía agua?
4.- ¿De que parte de su cuerpo se sentía más orgullosos?
5.- ¿Quiénes son los mayores enemigos de los ciervos?
6.- ¿Qué le ocurrió al ciervo al querer huir de los perros?
7.- ¿Qué fue lo que pensó antes de que llegara su fin?
8.- ¿Qué piensas tu sobre ello?
9.- ¿De qué te sientes tú orgulloso?
10. Explica el significado de las siguientes palabras. Si no las sabes pregunta a papá o mamá o búscalas en el dicccionario: engreído, vástago, cornamenta.
11.- Pica la imagen, coloreala y luego recórtala en ocho piezas. Después la vuelves a formar y a pegar. Recuerda que debe quedar igual que antes.

Fuente: http://pacomova.eresmas.net/

martes, 2 de febrero de 2010

El flautista de Hamelín

Hace mucho, muchísimo tiempo, en la próspera ciudad de Hamelín, sucedió algo muy extraño: una mañana, cuando sus gordos y satisfechos habitantes salieron de sus casas, encontraron las calles invadidas por miles de ratones que merodeaban por todas partes, devorando, insaciables, el grano de sus repletos graneros y la comida de sus bien provistas despensas. Nadie acertaba a comprender la causa de tal invasión, y lo que era aún peor, nadie sabía qué hacer para acabar con tan inquietante plaga.

Por más que pretendían exterminarlos o, al menos, ahuyentarlos, tal parecía que cada vez acudían más y más ratones a la ciudad. Tal era la cantidad de ratones que, día tras día, se adueñaban de las calles y de las casas, que hasta los mismos gatos huían asustados.

Ante la gravedad de la situación, los más ricos de la ciudad, que veían peligrar sus riquezas por la voracidad de los ratones, convocaron al Consejo y dijeron: "Daremos cien monedas de oro a quien nos libre de los ratones".

Al poco se presentó ante ellos un flautista taciturno, alto y desgarbado, a quien nadie había visto antes, y les dijo: "La recompensa será mía. Esta noche no quedará ni un sólo ratón en Hamelín".

Dicho esto, comenzó a pasear por las calles y, mientras paseaba, tocaba con su flauta una maravillosa melodía que encantaba a los ratones, quienes saliendo de sus escondrijos seguían embelesados los pasos del flautista que tocaba incansable su flauta.

Y así, caminando y tocando, los llevó a un lugar muy lejano, tanto que desde allí ni siquiera se veían las murallas de la ciudad. Por aquel lugar pasaba un caudaloso río donde, al intentar cruzarlo para seguir al flautista, todos los ratones perecieron ahogados.

Los hamelineses, al verse al fin libres de las voraces tropas de ratones, respiraron aliviados. Ya tranquilos y satisfechos, volvieron a sus prósperos negocios, y tan contentos estaban que organizaron una gran fiesta para celebrar el feliz desenlace, comiendo excelentes viandas y bailando hasta muy entrada la noche. A la mañana siguiente, el flautista se presentó ante el Consejo y reclamó a los prohombres de la ciudad las cien monedas de oro prometidas como recompensa. Pero éstos, liberados ya de su problema y cegados por su avaricia, le contestaron: "¡Vete de nuestra ciudad!, ¿o acaso crees que te pagaremos tanto oro por tan poca cosa como tocar la flauta?".Y dicho esto, los orondos prohombres del Consejo de Hamelín le volvieron la espalda profiriendo grandes carcajadas.

Furioso por la avaricia y la ingratitud de los hamelineses, el flautista, al igual que hiciera el día anterior, tocó una dulcísima melodía una y otra vez, insistentemente.

Pero esta vez no eran los ratones quienes le seguían, sino los niños de la ciudad quienes, arrebatados por aquel sonido maravilloso, iban tras los pasos del extraño músico.

Cogidos de la mano y sonrientes, formaban una gran hilera, sorda a los ruegos y gritos de sus padres que en vano, entre sollozos de desesperación, intentaban impedir que siguieran al flautista.

Nada lograron y el flautista se los llevó lejos, muy lejos, tan lejos que nadie supo adonde, y los niños, al igual que los ratones, nunca jamás volvieron. En la ciudad sólo quedaron sus opulentos habitantes y sus bien repletos graneros y bien provistas despensas, protegidas por sus sólidas murallas y un inmenso manto de silencio y tristeza.

Y esto fue lo que sucedió hace muchos, muchos años, en esta desierta y vacía ciudad de Hamelín, donde, por más que busquéis, nunca encontraréis ni un ratón ni un niño.
FIN

Fuente: http://yo.mundivia.es/llera/

Actividades:

1.- ¿Cómo se llama la ciudad en donde transcurre esta historia?
2.- ¿ Qué encontraron los habitantes al levantarse una mañana?
3.- ¿Quiénes convocaron el consejo?
4.- ¿Por qué crees que lo hicieron?
5.- ¿Qué recompensa ofrecían?
6.- ¿Qué personaje apareció para solucionar el problema?
7.- ¿Qué adjetivos acompañan a "flautista"?
8.- ¿Cómo logra que los ratones le sigan?
9.- ¿Cumplen su promesa los habitantes de la ciudad?
10.- ¿Cumples tu tus promesas?
11.- ¿Qué hace el flautista, enfadado?
12.- ¿Qué te parece lo que hizo el flautista?
13.- ¿Podría el flautista haber solucionado este problema de otra forma? ¿Cómo?
14.- Pica sobre la imagen y colorea.

domingo, 24 de enero de 2010

La paz


Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.

Muchos artistas lo intentaron...

El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio de del rugir del la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido... la paz perfecta.

Cuál crees que fue la pintura ganadora?

El Rey escogió la segunda. ¿Sabes porqué?

“Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."

Fuente: http://www.dalequedale.com/index.php/2006/05/15/


ACTIVIDADES:

1.- ¿Qué quería el rey?

2.- ¿Que expresaba la primera pintura?

3.- ¿Qué expresaba la segunda?

4.- ¿Qué pintura escogió el rey?

5.- ¿Cuál hubieras escogido tú?

6.- Coge un folio y dibuja lo que significa para ti la paz. Luego escribe una frase.

7.- Pica sobre la imagen, amplíala y la coloréala.


Disfruta de este precioso video que aunque no está en español, se entiende perfectamente.





miércoles, 20 de enero de 2010

Premio ternura


Hoy he recibido un premio cargado de ternura, Nos lo ha otorgado nuestra amiga Elena desde su blog El cofrecito de infantil. MUCHAS GRACIAS por este regalo tan tierno.
Una de las normas es entregarlo a otros blogs merecedores de él.
Hay tantos....
Lo dejaré en este espacio para que lo recojan aquellos que se crean merecedores de él por su cariño, dedicación, y constancia en esta profesión que en algunos momentos se hace muy dura.

viernes, 15 de enero de 2010

Caperucita Roja

Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo porque le gustaba tanto, que todo el mundo en el pueblo la llamaba Caperucita Roja.

Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí un lobo malvado.

Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas, los ciervos...

De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.

- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.

- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.

- No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.

Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores:

- El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.

Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.

El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta.

La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.

- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!

- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.

- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!

- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.

- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!

- Son para...¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.

Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.

El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.

Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.

En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá.

FIN

Fuente: http://www.bebesenlaweb.com.ar/cuentos


Trabajemos el cuento con los más pequeños:


Erase una vez una niña llamada . Una mañana desalió de su llevando una con pan, tortas y una jarrita de miel para su que estaba enferma y vivía en el corazón del .

en medio del se encontró con el que la engañó para ir por el camino mas largo y así él llegar antes a de la .

El entró en de la y ella de un salto se escondió

en el .

El se disfrazó de y se metió en la , esperando a que llegara para comérsela. Cuando por fin llegó muy asombrada

exclamó:

- Ay! que mas grandes tienes.

Son para verte mejor nietecilla.

-Ay! que mas grandes que tienes.

Son para oirte mejor .

- Ay! que mas grande tienes.

¡¡¡ Es para comerte mejor!!!

De un salto el se abalanzó sobre que salió gritando del susto, llamando la atención del y su que pasaban por alli.

Rápidamente el con su disparó, ¡bang, bang!, dio su merecido al

y fue tan grande el escarmiento que jamás volvimos a saber de él, y colorín colorado

este se ha acabado.


Otras actividades:

- Pedir al niño/a que sea él el que interprete las imágenes y nos cuente el cuento. También puede colorearlo si no se ha hecho en la escuela.

- Puede aprovechar este cuento para hablar de los miembros de la familia, ver fotos, conocer nombres y parentescos.

- Hablar de la desobediencia, del engaño y sus consecuencias. Caperucita se entretuvo en el bosque y el lobo la engañó.

- Hacer hincapié en que no deben hablar ni irse con extraños, sobretodo si están solos.

- Aprovechar las frutas que hay en casa para conocer sus nombres, saborearlas, diferenciarlas por la forma y tamaño, etc.

-Hacer las manualidades de Caperucita y el lobo con cartón y papel.